Influencia social en la administración de empresas

Las redes sociales han modificado todos los paradigmas inherentes a la innovación empresarial… de eso ya no nos queda ninguna duda.

A medida que la coyuntura económica global se vuelve más hostil, no hay más que leer las proyecciones sobre recesión mundial y debacle social que ha realizado el Fondo Monetario Internacional en éste – tradicionalmente relajado- mes de agosto.

El escenario se complica, el papel de los bancos dentro de la economía mundial tiende a ser cada vez menor y muchos de los servicios otrora circunscritos a las grandes marcas, son hoy satisfechos entre particulares.

Nos habituamos sin ninguna duda, aunque nos cuesta, a vivir en ésta dicotomía ubicua por la que observamos la caída de los imperios en paralelo con el auge de la Web y las oportunidades que en ella subyacen.

Perseguir seguidores… estar presente, ser influyente, lograr calidad, son algunos de los objetivos que debemos cumplir todos los micro emprendimientos a través de los cuales se construye el nuevo orden social y económico.

Si nos adentramos más en la vertiente antropológica de éste fenómeno, a través de la cual podríamos explicar la razón primigenia que sustenta la revuelta social mundial que nos envuelve, no nos resultará complejo darnos cuenta cuanta importancia tiene el desarrollo del ego en su acepción más positiva y vinculada a la exaltación de la confianza, el compromiso y el arduo trabajo.

Sí, no cabe duda, estamos en un ciclo en el que la influencia, el “boca a boca” es quien determina el peso específico de las redes sociales en la administración de empresas.

Si hablamos de administración de empresas no podemos dejar fuera a las redes sociales, Twitter y su naturaleza viral que nos permite mostrarle al mundo la calidad de lo que hacemos, Facebook y su eficiencia para las marcas, la generación de las emociones  por parte de las marcas que ejerce de hilo conductor que deriva tráfico al portal Web… altamente eficiente ¿verdad?

Linkedin, la red social profesional por excelencia que nos permite construir un nuevo orden económico y social, que nos permite acceder a otras marcas que necesiten nuestros servicios, que nos permiten establecer nexos y vínculos de los que deriven nuevas alianzas… ¿ es o no eficiente en el marco de la administración de empresas?

Para ello… necesitamos a nuestro ego, necesitamos traer al consciente las mayores reservas de empatía de las que dispongamos o en su defecto, lograr a través del autocoaching, la generación de la misma… no es un tema baladí, comprobar sus beneficiosos efectos.

Necesitamos ser capaces de evitar el desánimo y la desidia, solo evitando la procrastinación, es que logramos avanzar de forma eficiente.

Y sin duda, solo gracias a la fortaleza que nos ha otorgado la interacción social, es que podemos integrarnos como la nueva civilización eficiente, aquella capaz de generar recursos necesarios y comprometidos, con la empresa, con el medioambiente, con nuestro papel en definitiva en la sociedad.

Para lograr una adecuada administración de empresas es necesario ser innovador, comenzando nuestro plan de empresa por la creatividad lo que nos permitirá ser influyentes, ser un referente dentro de nuestro mercado, el uso que les demos a las redes sociales debe ser en su más pura esencia, un uso emocional y vinculado con las personas con las que interactuamos, solo desde la calidad de las respuestas que entregamos, es que lograremos que hablen de nosotros.

No parece factible pensar en una forma más eficiente de administrar una empresa…

Carolina Velasco

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